El abuelo


cicatriz Duele. Todo duele. Sólo espero, aunque no tengo claro el qué. Espero y no pasa nada. Nunca pasa nada. Los recuerdos vienen a mi mente y las ganas ansiosas de volver atrás. Hago vida de abuelo, sin manta ni mando a distancia. Tengo tantas ganas de que el mundo se porte bien conmigo…

La última caída fue muy dura, muy dolorosa y, pese a los 10.000 Km que recorrí, no he conseguido curar todas mis heridas. Hay cicatrices que dejan marca, heridas demasiado profundas para ser salvadas. Y tengo que acostumbrarme a vivir con ellas. Siempre lo hago.

Pero donde hay cicatriz la piel nunca vuelve a ser igual.

Irán, el triunfo de una conspiración

En los últimos días podemos ver por todos los medios de comunicación las protestas en Irán por parte de los seguidores “verdes” de Mir Hosein Musavi y la represión ejercida por las fuerzas gubernamentales –y, según dicen, no tan gubernamentales- de Mahmud Ahmadineyad. Aunque algunos medios no se atrevan a decirlo abiertamente, todos mantienen el mismo discurso: Musavi ha ganado las elecciones y Ahmadineyad ha hecho “trampas”.

Y la manera que tienen estos medios de justificar su discurso es la de mostrarnos la represión. Ver cómo la policía arrea a diestro y siniestro justifica que Ahmadineyad ha hecho trampas. Y ya está, no necesitamos ninguna otra justificación. Si os fijáis, apenas se habla de recuentos ni de encuestas previas. Sólo represión. Convertimos a Neda en símbolo por la lucha de las libertades por haber sido asesinada por parte de los Basij –los terroristas (buscaba otro adjetivo, pero no se me ha ocurrido ninguno mejor) pro Ahmadineyad- en una manifestación y seguimos así justificando el “golpe de estado” de Ahmadineyad.

Unos días después de las elecciones, el 15 de junio, el Washington Post publicaba un sondeo independiente hecho en Irán, tres semanas antes de los comicios (The Iranian People Speak). El 34% de los electores iban a votar por Ahmadineyad, el 14% lo iba a hacer por Musavi y el 27% no lo tenía muy claro. El resto de encuestas y sondeos, más televisivas, no dio nunca como vencedor a Musavi, aunque sí señalaban una probable segunda vuelta (traducido: ningún candidato superaría el 50% de votos en primera votación). Resumido: nadie esperaba la victoria de Musavi.

Y así ha sucedido.

Entonces, ¿por qué la insistencia de fraude?

¿Nos acordamos del “Eje del mal”? ¿Nos acordamos de la invasión en Iraq, de la cual este país, España, participó? Por mucho que en USA hayan cambiado de presidente, su política exterior sigue siendo la misma desde hace más de 50 años. Irán es un país que sigue formando parte de su política exterior. El problema es que si nos dicen ahora que Irán tiene armas de destrucción masiva no se lo va a creer ni la abuela (aunque lo siguen intentando con el problema de las centrales nucleares). Una invasión militar no justificada, tampoco sería aceptada. ¿Qué es lo que nos queda? Injerencia internacional a un país soberano. Generar disturbios y manipulación de los medios. Es un truquito que sigue teniendo mucho éxito. Fue practicado con éxito en Iraq y sigue practicándose ahora en Irán –5 europeos detenidos acusados de generar protestas violentas. Pero estas prácticas tampoco son tan raras. En España, por ejemplo, se infiltran policías en las manifestaciones que no sólo actúan como meros espectadores (descubrimos una vez a uno porque era el más “animal” de todos los que zarandeábamos coches). Si al gobierno iraní se le va la olla quizás si hablaríamos de una invasión militar justificada (aunque es más cool llamarla “restablecimiento de la paz” o cosas así).

El objetivo es crear un problema y luego ser el único en poder poner los medios para remediarlo. De igual manera que hace la publicidad. Y es que, en el fondo, la cuestión de Irán es simplemente publicitaria.

¿Podéis imaginaros una manifestación en España con carteles y pancartas escritos sólo en inglés (los famosos “where is my vote?”)? ¿Y no os suena sospechoso que en Irán sí?

Es cierto que hay una conspiración en Irán, pero no creo que tenga demasiado que ver con Ahmadineyad ni con las elecciones, por mucho que no nos guste este señor. Y me da igual quién ha ideado esta conspiración. Sólo sé, y es la intención de este post, que los medios de comunicación, con todo su alarde de objetividad y pensamiento crítico, no están a la altura de las circunstancias, como siempre.

Arder

Para que no te dejes apartar del camino de la virtud porque te parezca abrupto y temible, porque tal vez hayas de renunciar a las comodidades del mundo, y porque constantemente has de combatir contra tres enemigos en lucha desigual, que son la carne, el demonio y el mundo, te será propuesta esta tercera norma: todos esos espectros y fantasmas que se abaten sobre ti (…) has de tenerlos en nada". Erasmo de Rotterdam

Durero Muchos maravedís gastados en lujosas posadas. Vastas zonas de terreno recorridas, desde Mediolanum hasta más allá de las Marinare. Más de 430.000 codos de viaje para llegar finalmente a su destino…

Pero la princesa cautiva ya ha sido liberada, quizás una noche tan especial como la de hoy, quizás no. Al caballero, bajo la torre y con el dragón sangrante bajo sus pies, aún en su último aliento, se le ha acabado su dura y cruenta aventura. Ha hecho todo lo posible para conseguir liberar a su gran amor. No lo ha conseguido. Por lo menos ha descubierto que el fin último de esta epopeya no era el de rescatar a la princesa, sino el viaje en sí mismo.

El caballero se quedará toda esta noche guardando la torre, custodiando el velorio. Meditará sobre la bondad y el sentido de sus acciones.

De madrugada, la torre arderá, con todo lo que haya dentro.

Por la mañana, después de que todo se haya calcinado, iniciará el regreso a casa.

 

(Imagen: El Caballero, la muerte y el diablo. Alberto Durero)

Insomnio

aqueronte

Te necesito ahora, Aelo, más que nunca. Ni Ayalgues, ni Morfeos, ni Iquelos, ni Fantasos, ni Ilusiones van a venir a por mí. Necesito que liberes mi alma atormentada, que me arranques de las garras de mis demonios. Sácame del Tártaro y llévame a reposar bajo el plácido manto de Nix.

Sé que Cloto, Láquesis y Átropos marcaron hace tiempo mi destino, y ni en cielos ni en infiernos puedo esconderme. Ayúdame, Aelo, a romper con los destinos. Sólo hay una manera, lo sabemos muy bien. Llévame más allá del Aqueronte, invoquemos a la anciana Caos e iniciemos nuevos dioses.

Van faltando las ideas

Poussin, el Parnaso

Me falta, de nuevo, enamorarme estúpidamente -ahora que sé que soy capaz de hacerlo.

Me falta, de nuevo, que me abandonen cruel y salvajemente, sin tener en cuenta que las parejas las forman dos personas.

Me falta, de nuevo, emborracharme la mitad de los los días y estar de resaca la otra mitad.

Me faltan, de nuevo, amistades que me acompañen en esos viajes cuyo objetivo es el de encontrar al famoso elefante engalanado.

Me faltan las malas compañías y las grandes depresiones.

Necesito a la Duval y los consejos del maldito de Montparnasse.

Hagamos un trato

Amanecer

Finalmente, se ha ido sin hacer ningún estruendo, como él quería, y hemos aprendido que la literatura siempre tiene que ver con la vida. Es imposible imaginarse la una sin la otra. Hagamos un trato, Mario, yo seguiré pensando en la utopía y tú, de mientras, me cuidas de las flores y de los amaneceres.

Cuando sientas tu herida sangrar
cuando sientas tu voz sollozar
cuenta conmigo.
(de una canción de Carlos Puebla)

Compañera,

usted sabe

que puede contar conmigo,

no hasta dos ni hasta diez

sino contar conmigo.


Si algunas veces

advierte

que la miro a los ojos,

y una veta de amor

reconoce en los míos,

no alerte sus fusiles

ni piense que deliro;

a pesar de la veta,

o tal vez porque existe,

usted puede contar

conmigo.


Si otras veces

me encuentra

huraño sin motivo,

no piense que es flojera

igual puede contar conmigo.


Pero hagamos un trato:

yo quisiera contar con usted,

es tan lindo

saber que usted existe,

uno se siente vivo;

y cuando digo esto

quiero decir contar

aunque sea hasta dos,

aunque sea hasta cinco.


No ya para que acuda

presurosa en mi auxilio,

sino para saber

a ciencia cierta

que usted sabe que puede

contar conmigo.

Los sueños no son sólo sueños

Sandman Esta noche ha venido alguien a visitarme en sueños. Era un antiguo amigo, una persona muy apreciada para mí. Él, como yo, tomó la decisión drástica de desaparecer, de irse lejos y empezar de nuevo. Empezar de nuevo a hacer las mismas cosas de siempre.

Como todo sueño, la imagen era muy confusa, distorsionada. Llevaba una camisa horrible y una corbata. No recuerdo mucho más.

Pero esta pequeña historia ha traspasado las barreras del sueño. Unos minutos después de levantarme ha sonado el teléfono. Era él.

No llevaba corbata.

Tontadas

esperanzaNunca me gusta pensar que mis decisiones han sido erróneas pero ahora, más que nunca, creo que regresar a España ha sido un grave error. No es por la crisis, ni por la gente, ni por el dinero… es por la puta esperanza.

De nuevo en la tierra…

El inevitable regreso a mi tierra estuvo cargado de despropósitos pero, poco a poco -muy poco a poco-, todo parece que va volviendo a la normalidad. La mala noticia es que, después de estos últimos meses, me da la impresión que soy incapaz de regresar a esa normalidad.

En estos momentos pienso más en mi pasado y en su relación con el presente y el futuro que en el presente o en el futuro en sí. Creo que algunos lo llamarían síndrome post-vacacional.

Por lo menos ya tengo internet. Ahora sólo me falta la inspiración y las fuerzas necesarias para soportar esta crisis.

Regresos

Marcho con proporciones semejantes de alegría y tristeza. Sólo he conseguido cumplir completamente con uno de los objetivos principales. Hay otros que he conseguido sólo a medias, aún me faltaría un poco más de tiempo. De otros objetivos tendría todavía que preguntarme cuáles son.

Pero los regresos, aunque la batalla haya resultado victoriosa, siempre son frustrantes. Un guerrero no hace nada en su casa, con su mujer y sus hijos. El guerrero necesita guerrear.

Curiosamente, no tengo la sensación de regresar, sino la de marchar.