Archivo de Diciembre de 2009
Niebla
A excepción de unos minutos en la tarde de ayer, una extensa niebla abraza con fuerza todas esas cosas humanas que fabricamos. Hace días que está presente y de momento no parece que vaya a rendirse. No sé cuándo voy a poder ver el cielo y a Apolo, o a mi querida Artemisa. Porque la niebla no sólo aparece de día y es de noche cuando adquiere un extraño color rosado.
Se ciñe con fuerza como si no quisiera perder los pantalones y hace que no pueda ver el horizonte. En el fondo, es ese horizonte el que nos señala de alguna manera la libertad, el camino a seguir para conseguir nuestras metas.
Así que cancelo mis metas, mi futuro, mi libertad. Perder, aunque momentáneamente, todo eso hace que me sienta un poco desorientado, aunque con la esperanza de que algún día, no demasiado lejano, vuelva a salir el sol.