Fin de ciclo


ouroboros Tantos recuerdos, tantos objetos inútiles que me llevan a un pasado estable y feliz, tantas cosas han visto estas paredes, tanta estabilidad, tanto amor, tanta pasión, tanta depresión…

Y se acaba todo este ciclo. Me rindo. No puedo hacer nada más. Sólo regresar después de un largo –y vivido- viaje de 11 años. Dejaré atrás la tranquilidad y mi querido Mediterráneo.

Muerte…

… y resurrección.

Reconozco que es difícil pensar en las cosas buenas. Pero las hay. No sólo finaliza un ciclo; comienza también otro en otro lugar, aunque no sepa exactamente dónde. Comienzo esta nueva etapa. Tengo ganas de saber qué me depara el destino, aunque nunca podré olvidarme de mi pasado. Os llevo conmigo a todos y a todas quienes habéis compartido un trocito de vida en el pequeño apartamento del Mediterráneo.

Por lo menos podré decir, algún día, que viví al lado del mar.


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