Corre, pequeña
Corre, pequeña, corre. Corre como si alguien estuviera persiguiéndote, como si alguien te deseara algún mal, como si alguien quisiera alcanzarte. Corre y escóndete.
Tus colores son hermosos, en comparación a los de tus compañeras. Eres una pequeña muy singular, extraordinariamente especial.
Deseo de los más, y de los menos. Deseo de todos.
Detrás de unas montañas, bajo la lava de algún volcán, al otro lado del mundo. Escóndete allí. Allí estarás protegida. Abandona a tus compañeras porque ellas, al fin y al cabo, sólo cumplen su destino.
Averigua cuál es el tuyo.
Y con el tiempo, sólo con el tiempo, quizás logres entender por qué corrías.
Espero que hayas entendido mi regalo.