Archivo de septiembre de 2008

Esperanza

Había olvidado por completo que tenía buenos amigos. Esos a los que he defraudado en tantas ocasiones. Esos que me han ayudado cuando lo he necesitado. Y en las últimas semanas los he necesitado de verdad, como hace unos cuantos años. Lo triste es darse cuenta sólo en momentos de hastío. Este fin de semana, los peores día del año, han estado ahí. Gracias de verdad.

La situación se volvía por momentos incontrolable. Todas las esperanzas y buenos deseos parecía que fueran apagándose con gran celeridad. Todo parecía acabado. Ya nada parecía tener sentido.

Sin embargo, un ligero brillo parecía emanar de los ojos. Quizás eran los únicos que eran capaces de ver el futuro. Una ligera sensación de esperanza se extendía a través de cada milímetro de su cuerpo. Ahora, en estos momentos, todo parecía posible.

Mañana

Anoche bajé a los infiernos. Necesitaba hacerlo. Lo que no entiendo demasiado bien es por qué he vuelto de nuevo al mundo. Necesitaba morir esta noche. Necesitaba acabar con todo y con todos. Hoy no tengo demasiadas ganas de vivir.

Me duelen los tortazos de anoche. Me duelen los excesos. Me duele que se haya acabado todo. Tiemblo. Hace frío.

Espero a mañana. Mañana estaré mejor. Mañana seré libre. La muerte me sienta tan bien.

Una noche como la de hoy…

….. de hace un año, estaba haciendo carreras encima de unas ovejas.

Una noche como la de hoy, de hace un año, fue el inicio de una gran felicidad.

Una noche como la de hoy, de hace año, fue el inicio de una gran depresión posterior.

Esta noche pienso celebrar ambas cosas. Pienso emborracharme, para no olvidar que se me olvidan las cosas. Esta noche es mía y para mí.

Si tengo suerte, y el vino no es tan fuerte, conseguiré salir de casa.

Si tengo más suerte, no regresaré a casa.

He escrito un largo mail que no voy a enviar esta noche. Quizás mañana. Esta noche es mía y no quiero compartirla con nadie. Sólo quiero dejar constancia de que he pensado en alguien más.

Esta noche firmo un acta notarial con la libertad. Eso no quiere decir que haga otras cosas. Eso quiere decir que puedo hacerlas.

EDITADO (00:45): He comenzado a poner Dark Tranquility y estoy con una fiesta en casa… He sacado la guitarra y todo… Ojalá tuviera eternamente esta sensación etílica de libertad, de imbecilidad, de estupidez-sin-consecuencias (al menos hasta que la Guardia Civil llame a mi casa), de poder saltar si quiero o quedarme agazapado si lo deseo… Eso debe de ser el infierno, ¿no? Por mi parte, estoy saltando. Me he acabado la botella. De las tres malditas botellas ya sólo me queda el Lambrusco… Me parece significativo no haber querido tocar esa botella.

EDITADO (2): No os olvido. Me habéis dejado unos comentarios por aquí. Os aseguro que pienso en vosotros. Os aseguro que os responderé. Pero tenéis que entender que desde hace un par de meses estaba esperando la noche de hoy. Permitidme destruirme un poco más. Lo necesito. Hoy es uno de mis dias más especiales. La construcción y la destrucción forman parte de esta mi noche. Supongo que lo entendéis. “Los que hemos estado en la mierda podemos entendernos“. Gracias.

Un maldito vaso de vino

Salí a la terraza a beberme una cerveza y a fumarme un cigarrillo. Luego vino una segunda cerveza y muchos más cigarrillos, pero esa es otra historia. Pensaba. Sólo pensaba y disfrutaba de mis pensamientos.

Desde joven la gente me acusa de pensar demasiado. Llevo muchos años aguantando estas impertinencias. Llegó un momento en el que ya dejó de importarme, pero esa también vuelve a ser otra historia. Ahora me gusta pensar eso de “ande yo caliente…”. Pienso de la misma manera por la que escribo: porque puedo y porque me da la gana. Me monto historias mentales porque quiero y porque creo que, en parte, lo necesito. Necesito dar vueltas a todo lo que veo, a todo lo que percibo, a todo lo que siento. Necesito racionalizarlo todo, entenderlo, comprenderlo, aceptarlo.

El entendimiento es la única manera que tengo de aceptar todo. Y lo jodido es que se me da muy bien.

Creo que me abriré una maldita botella de vino, una de las 3 que tengo en casa desde hace tanto tiempo. Una de las que tanto he tenido ganas de compartir con alguien -nadie en especial, sólo alguien que quisiera compartir un maldito vino conmigo- y que nunca ha sido posible. Me doy cuenta de que nunca va a ser posible. El vino, como la esperanza, empezará a desaparecer esta noche de la nevera.

Y la nevera podrá estar vacía, de nuevo, como antes de que aparecieran esas malditas 3 botellas.

El fin del mundo

Yo, por si acaso, no jugué ayer a la lotería. Y, también por si acaso, me he puesto calzoncillos limpios, que nunca se sabe si a Satanás le gusta la limpieza o no. Un enorme agujero negro se va a crear en Europa, y nos va a chupar a todos… Sí, sí, a todos…

Hoy comienzan a dar vueltas millones de protones en el Gran Colisionador de Hadrones (que no tengo ni repajolera idea de lo que son), en el centro de Europa, y dentro de unos meses comenzarán a hacerlos chocar. Resulta curioso pensar que muchas de las investigaciones humanas se basan en la destrucción.

Y, bueno, si no pasa nada y logramos sobrevivir al día de hoy -espero que no, que ya he vendido todas mis propiedades- nos queda el 2012, cuando se anuncia un nuevo fin del mundo. Así que ánimos, compañeros, que tarde o temprano haremos una visita al otro mundo. Claro que también están las centrales nucleares, el cambio climático, el impacto de algún meteorito… ¿Para qué nos vamos a asustar de que unas partículas colisionen entre sí, con lo pequeñas que son?

Por si acaso, dejo este mensaje colgado en internet, por si mañana todo el planeta ha sido chupado por sí mismo…

¡Feliz día del fin del mundo!

De sacrificios

¿Cómo se hace para seguir luchando, cuando piensas que nada tiene ya sentido?

¿Cómo se hace para seguir adelante, cuando crees que un malvado diablo te ha arrancado un trozo de ti y ahora, tullido, te cuesta mucho más caminar?

¿Cómo se hace para convencerte de que nada ha pasado, de que todo lo sucedido no era nada más que un sueño y ahora te acabas de despertar? ¿Cómo se hace ahora para probar que nada era real, que todo ha sido una maldita mentira?

¿Cómo se hace para no decirle a alguien que la quieres, cuando la quieres con toda tu alma?

Sólo Chronos es capaz de responder estas preguntas. Otra cosa es que lo haga. Sólo sé que ahora he cambiado de dueño y soy ahora su esclavo. De él dependo totalmente y a él confío mi vida.

También confío en mis recuerdos, mis queridos recuerdos sesgados. Sé que no han existido, que todos son falsos, que me los he tomado como reales cuando eran un frágil castillo de arena. Pero quiero seguir recordándolos, aunque duelan. Quiero dar un sentido a todo lo que he hecho y estoy todavía haciendo, aunque a veces sea algo difícil. No puedo pensar que tantas decisiones, tantos cambios importantes en mi vida, no hayan tenido o tengan ningún sentido. No soy capaz, así de simple. No soy capaz y no me da la gana.

Nadie puede ver más allá de las decisiones que no entiende. Y en los próximos meses, tengo que volver a comprender que amor es sólo una palabra.

Statistical data collected by Statpress SEOlution (blogcraft).