The End
Poseído por el diablo, o por las drogas. Desespero. Sangre en el puño, señal de haber roto ya el espejo. No quiero mirar fuera, tampoco dentro. No quiero mirar. De nuevo el brote. No ver nada de lo que no quiero, que es todo. No hacer nada. No pensar. No desear. Nada.
Y nada más.
Sólo nada.
Quiero que me dé igual. Todo tendría que darme igual… pero es sólo un tendría. Bailo en el comedor, me agito como en un baile indio. Retuerzo mis músculos y articulaciones. Sin música. Caigo y sigo mi orgía de movimientos en el suelo. Al intentar levantarme resbalo con las manchas rojas y espesas. Lucho contra espíritus del mundo nocturno.
Poderosos.
El suelo se llena de sangre. No tengo muy claro de dónde más sangro. Tampoco si toda la sangre es mía. Las heridas tampoco sé si son mías.
Tampoco me importa.
Me quedo dormido en el suelo.
…
Un sueño de esperanza abre mis párpados. Me incorporo. Nada. No hay nada. No hay nadie.
Nada.
Nadie.
Un blog magistral! Lo voy a linkear en el mío: 7m76.blogspot.com
Nos leemos!
Oscar
Ahora se empieza a parecer a lo que escribías antes.
¿Te ha vuelto la inspiración?