Casi al final
–El viaje llega a su fin. No he tenido estos días mucho tiempo para conectarme a Internet y, en estos momentos, lo hago sin necesidad de correr demasiado buscando conexiones de trenes, albergues baratos y libres u otras cosas que se hacen cuando uno esta de viaje y el tiempo apremia. Tengo tiempo para mí.
Por un lado tengo ganas de volver a casa sólo para descansar, para coger mi cojín y abrazarme fuertemente a él. Por el otro lado, siento que he dejado un trozo de corazón en estas ciudades que me han atrapado fuertemente; me gustaría quedarme.
Pero he de proseguir mi viaje.
Las experiencias en Italia me marcarán fuertemente, como lo estan haciendo ahora mismo, cuando miro atrás. Sólo una semana, una maldita semana… y parece que haya pasado tanto tiempo…
He respirado tanto el aire de otros mundos, de otras experiencias que no habría vivido en mi casa quedándome en el sofá, mirando la tele y enfadándome con los críos que hacen ruido cuando van a la piscina… Creo que voy a estar orgulloso toda mi vida de haber hecho todo esto.
Creo que cuando regrese a casa comenzaré de nuevo un viaje. Una nueva vida, una nueva manera de ver las cosas. Necesito hacer un reset y rearrancar el sistema. Y, esta vez, sin fallos.
En este post no voy dar gracias a nadie. Sólo a mí. Me las merezco por haberme dado esta oportunidad tan maravillosa. Estoy contento, muy contento. Nada ni nadie me puede quitar ya todo esto.
Pero he de proseguir mi viaje… aunque sea en el mismo sitio de siempre.