Habladurías


Esta tarde he hecho una visita a mi pasado más cercano. Sólo hace 3 meses que dejé el parque, y se habla de mí. De pequeños jugábamos al juego aquel tontorrón del teléfono. Pero, por lo que parece, el juego no es sólo para niños. Resulta que se cuenta una historia sobre mí que va engordándose a medida que pasa de boca a oreja. Me resulta divertido, muy divertido. Son de esas cosas que nunca afirmaría ni negaría sólo para poder observar hasta dónde pueden llegar.

Es como cuando vivía -y moría- en Mataró. Se decían tantas cosas de mí…

Las de ahora no son cosas negativas, y no tienen nada que ver con las de antaño, pero para nada tienen que ver conmigo. Cualquier persona que me conociera sólo un ápice sabría que estos rumores engordados son bastante difíciles de que puedan realizarse en mi persona.

Resulta que según el “¿sabesquemehandicho?” estoy casado… Y estoy viviendo en Barcelona…

¿A que es gracioso?

Claro que, para ser sinceros, más que preferir que hablen de mí, prefiero que hablen conmigo, que después se dicen cosas.


Deja un comentario