Un olor especial
Hay una época durante el año, fugaz, en la que puede saborearse un olor especial. No sé exactamente cómo explicar un olor, nunca he sabido, pero viene a ser un olor a florecimiento, a agua de mar saltando entre olas, a nuevas buenas noticias, a un abrazo sincero.
Es un olor que me hace sonreír, un noséqué que quéséyo… Pequeños momentos en los que da gusto estar en la terraza de algún bar, tomando café. Hoy he tardado más en hacer mis quehaceres. Tenía que disfrutar de ese aroma a nuevo, de esas vitaminas vitales que dan mucho más sentido a esa cosa rara de seguir vivo.
Lo malo es que esa fragancia es igual de fugaz que el rocío. Y hay que saber aprovechar el momento en el que comienza, pues no dura mucho y el sentido olfativo acaba por acostumbrarse. Esos minutos de más disfrutando de un olor…
Benditos olores. Y eso que soy fumador y tengo el sentido medio atrofiado… Pero benditos olores.