Enésimo insomnio


InsomnioDe nuevo el insomnio va asomando su cabeza por debajo de las sábanas y va susurrándome pequeños secretos al oído. Son pequeñas cosas que, curiosamente, no hacen que me sienta mal. Todo lo contrario.

Se han abierto las puertas de la incertidumbre y ha entrado el miedo a través de ellas aunque, por alguna extraña razón que desconozco, no ha logrado encontrarme, y eso que tampoco estaba escondido. O el miedo se ha vuelto ciego o me ha tenido miedo a mí.

¿Cuántas personas darían lo que tienen por poder tener alternativas? En frente de mí no aparecen lugares que puedan hacerme mucho más daño que el que recibo quedándome sentado en el que estoy. Y, si lo deseo, tengo la opción de seguir sentado. Entonces, ¿por qué iba el miedo a tener que perseguirme?

Ya sabemos que no le tengo mucho cariño a la esperanza pero, por alguna razón desconocida, me siento esperanzado. Tengo opciones a escoger, trabajos a elegir, lugares a donde ir… Me siento ilusionado por tener la posibilidad de escoger la dirección de los caballos que tiran de mí.

Y por eso el insomnio no me deja dormir esta noche.

Ojalá aparezca todas las noches.


Deja un comentario