Un efecto mariposa
¿Y si las cosas pudieran ser de otra manera? ¿Y si pudieran existir universos paralelos donde las cosas fueran de otra manera? ¿Y si pudiéramos regresar al pasado y hacer algunos cambios? ¿Y si esos cambios perduraran en la actualidad?
¿Cómo seríamos? ¿Con quién estaríamos? ¿Qué habría sido de nuestras vidas? ¿Estaríamos pensando lo mismo en este momento?
Nunca he querido que sucedieran ciertas cosas pasadas. Han sucedido, eso es impepinable. Y aún cargo con ellas. Pero, ¿y si no hubieran sucedido?
Hay tantas posibilidades como minutos he vivido, una cantidad demasiado elevada de variables como para pretender controlarlas todas. ¿Qué hubiera pasado si no me hubiera ido de casa de mi madre a los 21? ¿Y si hubiera podido controlar mis celos con Nuria? ¿Dónde narices estaría ahora si no hubiera visto en el alcohol las soluciones a todos los problemas? ¿Estaría casado con Mireia si las cosas hubieran sido de otra manera? ¿Tendría hijos?
Si pudiéramos cambiar nuestro pasado es seguro que no tendríamos este presente. Todo o nada. Son las duras condicione que nos impone el azar. Si hace diez años las cosas hubieran sido de otra manera no estaría viviendo al lado del mar. No hubiera trabajado donde lo he hecho -mañana decidiré si continúo o no. No conocería a la gente que conozco. No sabría cocinar arroz a la milanesa, ni macarrones carbonara. No tendría los recuerdos que tengo. No sería lo que soy.
Las cosas podrían haber sido de otra manera pero estoy contento por lo que soy y por lo que tengo. Y esto ha tenido un precio. Espero haberlo pagado todo, sin intereses.