Consecuencias
Sucedió un buen día soleado. Un día de aquéllos en el que se está mejor paseando a orillas del vaivén de las olas que delante de una pantalla de ordenador, aunque me pasé toda la tarde delante de la pantalla. Sabemos qué es mejor y qué es peor; o lo creemos saber. En conscuencia, tomamos decisiones.Elegimos lo que creemos mejor para nosotros -mejor en cada situación, en cada momento. Y lo peor de todo, después de haber decidido, después del ajetreo de los cambios, es intentar comprender esa maldita decisión. ¿Qué hubiera pasado si hubiera tomado la pastilla azul?
No lo sé. No es posible saberlo. Tomé la roja. Soy responsable de mis elecciones, incluso si aún no las he comprendido del todo. Entiendo las circunstancias, los motivos, las expectativas, los deseos y pasiones. No entiendo por qué mi plan no ha funcionado del todo bien, pero no tengo un sentimiento de fracaso, sino de deseo.
Sé que estoy allá afuera, me siento ahora, sé que tengo miedo, tengo miedo de mí mismo, tengo miedo del cambio. No sé el futuro, no sé cómo va a terminar, sé cómo ha comenzado.
Hoy también el sol brillaba y calentaba con fuerza allá fuera, más allá de la ventana, donde se está mejor paseando a orillas del vaivén de las olas que delante de una pantalla de ordenador…