“Buenos días” o “qué hacer si te despiertas antes de que suene el despertador”


DespertadorCuando empiezan a aparecer los primeros rayitos de sol comienza una nueva carrera a muerte entre el despertador y mis sueños. No hay que llegar a ninguna parte, eso se lo dejaremos a los profesionales de la carretera. Se trata, simplemente, de ver quién es el primero que se levanta y jode al otro.

Si se levanta él primero, empieza a emitir un “riiiiiiiiingggg” muy feo, demencial; aunque lo peor sea el maldito ruido que produce la vibración sobre la mesita. Aún con los ojos cerrados, mi mano busca el móvil y el botón de apagado -no confundir con el de “mecallodurantecincominutosyvuelvoatocarteloswebs” o también conocido como el de “cincominutosmásmamá“. En eso de buscar el botoncito me he convertido en todo un experto, soy realmente rápido.

Pero si me levanto yo primero… ¡Ays, si me levanto primero…! No tengo tanta celeridad para ir hacia el botón, pero tampoco tardo demasiado. Por los menús insufribles del móvil accedo a la función despertador y me da tal satisfacción seleccionar “desactivado“… Me acostaría unas cuantas veces más sólo para darle al desactivado. Se me llena la boca de orgullo al llegar el primero al lavabo y cruzar la línea de meta que supone nuestra visión en el espejo.

Lo malo es saber qué hacer con ese tiempo de más que supone haberse levantado antes que el móvil. Supongo que soy igual de vago que aquel que se levanta más pronto para tener más tiempo para no hacer nada…  Afortunadamente tenemos internet, café y croissants rellenos de chocolate. Hagamos una orgía matutina.


Deja un comentario