De pequeños cuentos

cuentoHace mucho tiempo, en unas lejanas tierras cuyo nombre no me arriesgaré a pronunciar, habitaba un ser minúsculo, extraordinariamente bajo, rozando la insignificancia. Tanto es así, que el resto de los seres de su especie, de tamaño normal, más bien tirando a altos y excepcionalmente prominentes, no eran capaz de distinguirlo y le pisaban, pateaban, aplastaban y atropellaban incesantemente.

A pesar de ser pocas las veces que estos atropellos se cometían de forma consciente, puesto que en mayor frecuencia sólo se debían a descuidos, tropiezos y distracciones, el pequeño ser comenzó a amplificar el que podría ser uno de los sentimientos más peligrosos si se desarrollan cuando no existen motivos aparentemente evolutivos o meramente de supervivencia.

El pequeño ser comenzó a tener miedo.

En un primer momento, ese miedo se cristalizó en la observación prudente del entorno. El reducido ser estudiaba todo a su alrededor antes de dar un nuevo paso. Anotaba metódicamente los caminos menos transitados para dirigirse a sus quehaceres diarios y analizaba a qué horas del día la afluencia de otros seres disminuía. Si bien estos estudios le permitieron recibir menos atropellos y pisotones, aún le dolían incluso más cuando se repetían. Si tanto tiempo y esfuerzo dedicaba a evitar estas desagradables situaciones, ¿por qué seguían sucediéndose?

Ese miedo pernicioso continuó aumentando, como también se intensificó su deseo de no seguir siendo pisoteado.

Continuó saliendo de casa, pero ahora sólo lo hacía unas horas concretas, de noche, cuando creía que no podría haber otros seres en sus caminos.

Tampoco funcionó y, totalmente engullido por el miedo, dejó de salir de casa.

El pánico llenó todos los ínfimos milímetros de su cuerpo, de su alma y de las mismas ganas de toparse con sus congéneres. Lo que había comenzado siendo un simple dolor acabó convirtiéndose en una compleja obsesión. Una obsesión que, sin dudarlo, era mucho más dolorosa que 1.000 de esos atropellos.

Se dio cuenta de que no podía permanecer eternamente en casa. Pero tampoco deseaba la angustia que representaba ser pisado una y otra vez.

Un sueño utópico le dio la idea que podría solventar sus problemas.

Quizás no era el hecho de esconder sus limitaciones lo que le iba a evitar del peligro y del dolor. Quizás la solución radicaba en mostrarlas claramente y que todos pudieran verle.

Si alguna vez viajáis a esas lejanas tierras de nombres prohibidos quizás tendréis la suerte de ver una bandera de colores, una bandera que no deja de moverse, alegre y vital. Una bandera que parece bailar al son de la música que acompaña a los seres al viajar. Si tenéis curiosidad por saber quien porta esa bandera deberéis mirar hacia abajo. Allí podréis ver al pequeño ser, sonriente y orgulloso por haberos dado cuenta de su presencia; sonriente y orgulloso de portar la bandera de su imperfección y, sobre todo, sonriente y orgulloso por no haberlo pisado.

Algunas cosas sé…

Sé que tengo, ahora, ganas de escribir, aunque no tenga una idea concreta acerca de qué. Sé que tengo una ligera sensación de rabia, rozando el odio. Sé que estoy cansado, y que por eso me metí en la cama hace un par de horas. Sé que llevo demasiado tiempo con problemas de sueño.

Sé que sigo estando harto. Sé que hay gente que sigue recordándome esas cosas de la suerte: que hay que irla a buscar. Sé que no sé dónde comenzar a explorar y sé que no sé cómo hacerlo.

Sé que tengo ganas de escribir y, por la misma razón de estar harto, no lo hago.

Sé que soy bueno tratando mentes enfermas u obsesivas. Creo saber que nunca encontraré a alguien que trate la mía.

Sé que vuelvo a intentar ser mejor persona día tras días. Creo saber que no entiendo para qué. Tengo la ligera impresión de que los hijos de puta viven más felices.

Sé que deseo que la almohada de aquí al lado permanezca ocupada. Sé que no deseo que sea precisamente la almohada de esta misma cama.

Sé que me harta un poco fingir quien no soy. Las cosas que no hago no dejo de hacerlas porque no quiera, sino porque no quiero molestar, herir, abrumar, hartar, aburrir, agobiar o cabrear.

Sé muchas cosas y suelo callarlas por los mismos motivos anteriores. Sabiendo lo que sé, no entiendo porque hay quienes tratan de engañarme. Supongo porque no saben lo que soy capaz de saber. Sé que no es positivo saber todas esas cosas que sé.

Sé que estoy cansado de que no se me trate como yo trato. Sé también que nunca lo voy ni a pedir ni a exigir. Mi comportamiento es mío y el poder seguir siendo como soy ya tendría que ser suficiente motivo de satisfacción. Sé que, en ocasiones, una manita nunca viene mal. Sé que la necesito.

Sé que la gente dice que soy buena persona, demasiado sensible, que pienso demasiado, tranquilo y paciente, que mantengo conversaciones sin alterarme y que esas conversaciones pueden ser de cualquier tipo, que no tengo prejuicios, con un humor algo curioso pero humor a fin de cuentas.

Sé que tengo ganas de explotar, de comenzar a hablar y a escribir, sin miedos y con total libertad.

Sé que estoy harto de que se me haya tratado, creo, de forma injusta y que todo eso me vaya llevando a escribir textos como éste y a pensar cosas como éstas.

Finalmente, sé que ésta va a ser la última línea del post.

De saturaciones

Noticias, descubrimientos, raciocinios, pequeñas luces en la oscuridad, resoluciones, alegrías, dudas, miedos…

¿Cómo quiero pretender dormir con todo esto?

Estoy harto.

Harto de pasiones e intereses. Harto de baremos sesgados e incorrectos.

Harto de Deseo, harto de Sueño, harto de Delirio y de Desespero.

Harto de voluntaria Destrucción.

Harto de Destino.

Harto de saber y de comprender.

Harto de entender.

De omisiones interesadas y de sueños desinteresados

Consciente o inconscientemente no he querido celebrar el cuarto aniversario del inicio de mis últimos grandes cambios. Durante el último año han cambiado, eso sí, algunas pequeñas cosas, cosas que, aunque a regañadientes, me han dado esperanza. Esa esperanza que tanto daño produce.

No obstante, aunque yo no haya querido acordarme, esta noche ha venido a visitarme la pequeña oveja negra y ha querido que siguiera cabalgando sobre ella o junto a ella. Tenía un pelaje precioso y, aunque tenía muchas ganas de acariciarla, no la he tocado. Sólo deseaba observarla, estar allí, con ella. Al menos, hasta que el sueño llegara a su fin.

Éste ha llegado y el nuevo día ha comenzado.

Me he levantado feliz y contento, sin rencores, sin miedos. Sólo feliz y contento por esta agradable visita nocturna.

De patologías

feniletilaminaUn increíble ejército de neurotransmisores inundan todas las sinapsis de mi cerebro. Estas huestes, bajo la bandera de un extraño país llamado Feniletilamina, están consiguiendo potenciar una mayor segregación de dopamina, norepinefrina y oxitocina, entre otras. El resultado es nefasto.

La dopamina hace que mi frecuencia cardíaca y mi presión arterial aumenten, con los peligros que eso tiene. La norepinefrina, por su parte, además de hacer que mi presión arterial aumente, hace que aumente mi estado de vigilia. Si bien en estado de peligro podría ser bueno, cuando intento dormir produce efectos no deseados. La oxitocina, un péptido, está relacionada con los patrones sexuales; en otras palabras, estoy que me subo por las paredes.

Las catecolaminas, estos malditos neurotransmisores, me están matando por dentro, tanto en su función de neurotransmisores como en el de hormonas. Y no me permiten vivir tranquilo. El aumento de su actividad puede provocar fases maníacas, con el apoyo desinteresado de la feniletilamina, una anfetamina.

Necesito inhibir estos neurotransmisores. Y no sé cómo hacerlo.

Necesito retomar mi vida, donde la dejé, o, por el contrario, meterme una dosis más alta todavía de feniletilamina y ver qué sucede.

No tengo chocolate…

Deconstrucción…

DeconstrucciónSupongo que es porque quiero ser lo que no soy, ¿o será que lo que realmente quiero es no ser lo que las sitcoms y la educación recibida pretenden que sea? En este mismo contexto, ¿por qué desearé lo que creo que no puedo tener? ¿Pero realmente querría tenerlo o es porque realmente he aprehendido a querer tenerlo?

Debo comenzar un proceso de deconstrucción aunque, viviendo en sociedad, es bastante complicado. Pero desearía ser capaz de empezar de nuevo, en un nuevo mundo, con la capacidad de construir nuevos conceptos, sin necesidad de la historia ni de las metáforas. Hasta lo más sagrado no deja de ser una construcción social. Y me gustaría crear una nueva, probablemente dándole más importancia a lo social que al proceso constructivo.

Quiero dejar de ser racional, quiero dejar de ser lo que todavía hoy quieren que sea.

Ya hace años que yo ya no puedo ser así. Pero al no ser capaz de apartarme o, mejor aún, al no ser capaz de poner una barrera entre lo que veo y siento y lo que existe y sufro, me duele. Quizás nunca podáis llegar a saber cuán intenso es ese dolor.

O podría ser uno más y dejar de ser un alma atormentada.

O seguir aguantando.

A estas alturas no sé cómo se hace una cosa ni la otra…

(Imagen: Deconstrucción, Ángel Luís L. Villacañas. 2007)

Manifiesto ante la visita del Papa en Madrid: “De mis impuestos, al Papa cero”

CartelPapa

A pocos meses de las visitas a Santiago y Barcelona, el Sr. Ratzinger -Benedicto XVI para los católicos-, porfiando en su idea de “reconquistar” un país que ve alejarse de sus propuestas morales y religiosas, vuelve ahora a Madrid.

Desde el punto de vista del laicismo y de la democracia, nada habría que objetar a la reunión de un pastor espiritual con sus seguidores. Es evidente que, a pesar de la ambigüedad calculada de la convocatoria, la “Jornada mundial de la juventud” del próximo mes de agosto en Madrid pretende congregar a miles de jóvenes católicos en torno a las enseñanzas del papa. Un acto que, cualquiera que sea su dimensión, no deja de tener carácter privado, como privadas son las creencias y sus manifestaciones.

Lo que sí es contrario a un Estado democrático que se declara aconfesional es mezclar los asuntos del estado y asuntos religiosos, los intereses generales con los intereses privados, las instituciones que representan a todos los ciudadanos con eventos que sólo conciernen a una parte, en este caso, a quienes comparten unas determinadas convicciones religiosas.

Por eso, resulta escandaloso que el Gobierno contribuya con 25 millones de euros -es decir, con dinero de los impuestos de todos- a la visita del papa y a la celebración de un acto confesional, a la vez que concede exenciones fiscales a las grandes empresas que han comprometido otros 25 millones. A ello hay que añadir otros muchos más que están dispuestos a aportar tanto Gobierno central como Ayuntamiento y Comunidad de Madrid sufragando otros gastos con la cesión gratuita de numerosos servicios públicos (personal funcionario, visados, transportes, fuerzas de seguridad, utilización de espacios públicos como polideportivos, colegios e institutos, etc.).

Esa desviación de recursos públicos para fines privados tiene especial gravedad en un momento en que tanta generosidad para con la jerarquía católica (que ya recibe por distintas vías en torno a los 10.000 millones de euros anuales) entra en contradicción con las duras restricciones en el gasto público y prestaciones sociales que todos estamos sufriendo bajo pretexto de la crisis económica. Del mismo modo, es inaceptable que en ese acontecimiento de carácter privado se impliquen y participen autoridades y cargos oficiales, que estarían en su derecho de hacerlo a título personal, pero nunca en representación de las funciones públicas que desempeñan en nombre del conjunto de los ciudadanos.

En este caso no vale el subterfugio de que son gastos y honores debidos a un jefe de Estado. El papa Benedicto XVI no viene en representación de los escasos habitantes del Vaticano que, por otra parte, nada tiene que ver ni por su origen ni por su configuración con un verdadero Estado democrático y de derecho. Si viene a reunirse con sus adeptos en función del liderazgo espiritual que ellos en exclusiva le reconocen, en modo alguno procede el trato oficial y de privilegio dispensado por las Administraciones Públicas. Un trato que, evidentemente, no conceden a convocatorias promovidas por ciudadanos de otras creencias o convicciones ideológicas.

Tampoco se le permitiría a ningún jefe de Estado la injerencia, incesantemente repetida por el Papa y la jerarquía católica, en asuntos políticos internos como son las propias leyes que un país se da de forma democrática (educación pública, laica, derecho a la propia sexualidad y control de la reproducción, modelos de matrimonio y familia, derecho a una muerte digna, etc.). Pues no se limitan a dar consejos morales a sus fieles, cosa legítima, sino que pretenden convertir sus particulares visiones de la moral y de la sociedad en normas obligatorias para todos.

Por eso, las personas y organizaciones abajo firmantes, manifestamos nuestro rechazo a la confusión y connivencia de las instituciones públicas con una actividad de eminente carácter privado y confesional.

Llamamos a todos los ciudadanos que, con independencia de sus convicciones personales, reivindican un marco de convivencia en igualdad de derechos, a organizar actos en defensa de la democracia y laicidad del Estado y dirigirse a las distintas Administraciones Públicas para exigirles que obren en consecuencia y dejen de otorgar privilegios propios de épocas pasadas y herencias antidemocráticas.

*NO A LA VISITA DEL PAPA FINANCIADA CON EL DINERO DE TODOS.
*SEPARACIÓN DEL PODER CIVIL Y DEL RELIGIOSO.
*DEFENSA DE LOS DERECHOS DEMOCRÁTICOS, FRENTE A LA INJERENCIA CONFESIONAL.

Entidades y asociaciones adheridas hasta el 31 de julio:

ABLESGAY-Albacete Acción Educativa (MRPS de Madrid)
ACSUR – Las Segovias – Madrid Agrupación Ateneísta Juan Negrín de Madrid
Albacete Laico-Europa Laica Alicante Laico-Europa Laica
Alternativa Laica de Toledo AMESDE (Asociación para la Memoria Social y Democrática)
Andalucía Laica-Europa Laica Área de juventud de Izquierda Unida
Asamblea de Movimientos Sociales del FSM de Madrid Asamblea de mujeres de Bizkaia
Asamblea Feminista de Madrid Asociación “No nos resignamos”
Asociación Ateos y Republicanos Asociación Colectivo Infancia
Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales Asociación de Descendientes del Exilio español
Asociación de Transexuales de Andalucía (A.T.A.) Asociación de Redondela polos Dereitos Humáns
Asociación Diversitat LGTBI, de Alicante Asociación Laica de Rivas-Vaciamadrid
Asociación Laica y Republicana del Condado de Jaén AMAL (Asociación Madrileña de ateos y librepensadores)
Asturias Laica-Europa Laica Ateos de Albacete
Ateos en acción Ateus de Catalunya
Attac Catalunya- Galicia-Aragón AVALL (Asociación Valenciana de ateos y librepensadores)
Católicas por el derecho a decidir CAUM (Club de Amigos de la Unesco de Madrid)
Círculo Poético Republicano de Burgos Ciudad de Mujeres
Ciudadanos por la República de Cuenca COGAM – (Colectivo LGTB de Madrid)
Col·lectiu Republicà del Baix Llobregat Colectivo Harimaguada de Canarias
Colectivo Republicano Antonio Machado de Segovia Colectivo Republicano de Redondela
Colectivo San Blas Comité Oscar Romero de Madrid
Confederación Intersindical (STES-i) Córdoba Laica-Andalucía Laica
Cristianos por el socialismo Cuenca Laica
Cullera Laica Democracia, Ciudadanía y República (Asturias)
Ecologistas en Acción – Madrid En Lucha
Escuela laica de Valladolid Europa Laica
Extremadura Entiende Extremadura Laica-Europa Laica
FELGTB (Fed Estatal de lesbianas, gays, trans y bisexuales) Foro Social de Madrid
Fundación María Deraismes Girasol (Fed. Coordinadora de Asociaciones LGTB del Sur)
Granada Laica-Andalucía Laica Grupo de Estudios Comp. Euroafricanos y Eurolatinoamericanos
Grupo Fediversa- Asociación LGBTI Algarabía IAC (Intersindical Alternativa de Catalunya) Iglesia de Base de Madrid Iniciativa Atea
Izquierda Anticapitalista Izquierda Republicana
Izquierda Unida Federal Jaén Laico-Andalucía laica
Libre Pensée (Francia) Logia Mozart del Gran Oriente de Francia
Lliga per la Laïcitat, Catalunya Madrid Laico-Europa Laica
Málaga Laica-Andalucía Laica MHUEL-Aragón (Movimiento hacia un estado laico)
Movimiento Laico y Progresista MUP-Republicanos
Observatorio de la laicidad Partido comunista de España
Partido Comunista de España (marxista-leninista) Partido Obrero Socialista Internacional. (POSI)
Plataforma Aranjuez Laica Plataforma de Ciudadanos por la República
Red Laica por la Igualdad y la Diversidad Redes Cristianas
RQTR, Asociación LGTBQ de la UCM Sare Antifaxista Euskal Herriko Antifaxista Taldea
Sevilla Laica-Andalucía Laica TRANSEXUALIDAD-EUSKADI
Unidad Cívica por la Republica Unión de ateos y librepensadores de España
Unión de Juventudes Comunistas de España Unión Republicana Federalista-Madrid
USTEC·STEs – Catalunya  

Ouroboros

Ouroboros¿Cuánto tiempo debía pasar antes de que el Eterno Retorno retomara sus pasos de nuevo?

Como siempre, sin prisas, la Rueda de la Fortuna sigue con sus andaduras, con sus giros, con su vida. Sólo hace lo que sabe hacer: Rodar.

Y sólo rueda. Sólo era cuestión de tiempo y, mi tiempo, el mío…

Ha llegado.

Sólo era cuestión de tiempo…

Sólo eso.

De sueños y revelaciones (I)

negroAunque podría ser una buena terapia, no voy a describir mi sueño. Prefiero seguir sintiéndolo y sacar conclusiones a partir de dichas sensaciones. Pero sí hay algo que me ha dado mucho que pensar. Mucho.

Me gusta la oscuridad.

Me gusta saber que mis otros sentidos, además del de la vista, siguen funcionando correctamente y que puedo seguir fiándome de ellos. Necesito de todos ellos, incluido el sexto, para tomar decisiones, elegir caminos o no elegir ninguno, cruzar o no cruzar la calle…

En mi casa es bastante habitual la práctica de no encender luces por la noche.

Incluso, esto ya es de locos, en diversas ocasiones, cuando camino por la calle, cierro los ojos y cuento los pasos que soy capaz de dar. De pequeño se me ocurrió una vez la misma idea pero, en lugar de ir caminando, estaba montando en bicicleta. Una de las cicatrices de la pierna derecha me sigue recordando esa práctica sensorial que un día se me ocurrió realizar.

En mi sueño, esta noche, se me escapaba poco a poco la gente que me precedía en una marcha completamente a oscuras. Intentaba ir más rápido pero ellos siempre acababan ganándome en velocidad. Se alejaban cada vez más, hasta que a mi vista ya no le importó si estaban a la misma distancia o a diez metros más allá. Yo ya no podía verlos. Pese a desgañitarme por completo, no obtuve ninguna respuesta. Después de un amago de caída, pisando en ningún sitio, mis reflejos hicieron trabajar a mis manos, que se agarraron a la pared. El del tacto fue el único sentido que me sirvió para algo.

Seguí gritando pero ni había respuesta, ni ecos, ni nada.

Me quedé en silencio, completamente a oscuras, sin ver absolutamente nada, sin ningún tipo de olores, agarrado a lo que podría ser una pared.

Y mi sexto sentido se convirtió, en ese momento, en el sentido más importante y el que más recibía sensaciones.

Estaba completamente solo.

Y tenía miedo.

En ese momento he decidido despertarme.

Una sola noche

PC150176En ocasiones una sola noche es suficiente para que todas las convicciones del día anterior desaparezcan y se transformen en algo muy diferente a la fe profesada hasta ese día.

Y no sabemos el porqué o no miramos lo suficientemente adentro para recibir, en nosotros mismos, ese mensaje con las soluciones y las posibles respuestas. En ocasiones, tampoco somos capaces de recibir las preguntas, ni de enviarlas a quien corresponda.

Simplemente las sensaciones se suceden, las alegrías y las tristezas, las borracheras y las resacas, los miedos y las osadías, las pataletas, los absurdos, los recuerdos y reflexiones, las sumisiones… Todo va sucediendo a todo, en un baile difícil de coreografiar, difícil de planificar, difícil de esperar.

Es entonces cuando recuerdo, de nuevo, que siento.

Es entonces cuando recuerdo, de nuevo, la maravilloso que resulta sentir.

Es entonces cuando las sensaciones se encarnan y la carne se torna esencia.

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